sábado, 29 de noviembre de 2014

Putin se va del G20 por Andreï Sorokin

por Andreï Sorokin
Los rusos ven lo sucedido en el G20 de Brisbane de manera completamente distinta que los «occidentales». Para los rusos, los occidentales no sólo se abstuvieron de criticar la política de Vladimir Putin sobre Ucrania sino que además fueron ellos quienes se negaron a abordar ese tema en el marco de la cumbre, a pesar de que sus dirigentes se dedicaron a hacer en los pasillos declaraciones venenosas destinadas a alimentar la propaganda. Para Andrei Sorokin, de lo anterior hay sacar las conclusiones correctas y tornarse hacia el Oriente.
RED VOLTAIRE | MOSCÚ (RUSIA) | 24 DE NOVIEMBRE DE 2014 
 
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Vladimir Putin deja la cumbre del G20 en Brisbane antes de la clausura del encuentro.
Si hay que llamar las cosas por su nombre, tenemos que decir que el G20 concluyó con un fiasco diplomático. La prematura partida de Vladimir Putin no fue otra cosa que el resultado de la incapacidad de nuestros «socios occidentales» presentes en Brisbane en materia de toma de decisiones. No hay otra manera de describir la situación.
Y es precisamente debido a esa indecisión generalizada que la situación internacional es la que hoy conocemos. Todas las nimiedades y demás veleidades sin importancia son elementos característicos de esa misma incapacidad para tomar decisiones.
El presidente ruso viajó hasta el fin del mundo para abordar 2 temas estrechamente vinculados entre sí: la normalización de la situación en Ucrania, que a su vez conduce directamente a la cuestión del rediseño amigable del orden mundial, ese famoso «reset de los acuerdos de Yalta» que Putin mencionó en el foro internacional de Valdai [1].
Nuestros «socios» reservaron en Brisbane un recibimiento glacial a Putin sobre esos dos temas.
¿Para qué engañarse? Se mostraron claramente ofuscados. De manera inapelable y sin ocultarlo.
¿Pero por qué?
¿Sería porque Putin es «un malo»? ¿Será porque «los líderes civilizados de las democracias evolucionadas» no confían en él, líder «tiránico y belicoso»?
Pues sí. Casi es así. Con la salvedad de que hay que entenderlo en sentido inverso: «las democracias evolucionadas» no quieren confiar en nadie ni tienen intenciones de ponerse de acuerdo con nadie. Y es por eso que Putin es «un malo». Es incluso más que malo porque resulta que los argumentos nucleares rusos (en primer lugar) y los acuerdos ruso-chinos (en segundo lugar) son las dos únicas barreras que obstaculizan tanto un arreglo mediocre mil veces iniciado como una guerra generalizada que haría felices a unos cuantos interesados, y además les llenaría los bolsillos.
Es por eso que:
  1. La guerra en Ucrania va a continuar. Porochenko ya confirmó haber recibido la orden "de arriba" y prometió hacer todo lo posible por ejecutarla. Lo dijo claramente: «No tengo temor de emprender acciones militares contra el ejército ruso y estamos dispuestos a enfrentar una guerra a gran escala.»
  2. Rusia será nuevamente objeto de sanciones, tanto para sabotear su economía como para marginarla como país, como aconsejaba en el pasado Winston Churchill con su «cortina de hierro».
  3. Todo eso no es por la «libertad de Ucrania» –nadie en las «democracias» se preocupa por la suerte de ese país– ni tampoco para castigar a Rusia y sus «cómplices». Toda esta payasada tiene como único objetivo que el poder representado por los clanes financiero-industriales mundiales que así lo ameritan pueda volver a rediseñar el mundo en función de sus propios intereses y en detrimento de los más débiles.
Por eso están muriendo los ucranianos. Y esas víctimas serán rápidamente olvidadas. Ahora resulta que Angela Merkel ha anunciado con entusiasmo la necesidad de crear rápidamente una zona de libre intercambio entre la Unión Europea y Estados Unidos. En otras palabras, una colonización incondicional de Europa.
Así que no existe ninguna base propiamente dicha para una negociación con nuestros «socios occidentales».
Y lo más probable es que nuestro «socios occidentales» ni siquiera quieran crear esas bases.
Pero, como todos sabemos, Putin es un político pacífico y tolerante que se esfuerza por encontrar soluciones y alternativas. Y conoce el verdadero valor de la cooperación con nuestros «socios occidentales».
Putin no desea hacerse partícipe de esta payasada de los «líderes mundiales».
Así que no le queda más opción que arreglárselas sin los «socios occidentales» en función de la situación.
Por lo tanto, habrá que organizar el orden mundial en asociación con nuestros amigos chinos, con los demás amigos que componen la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), el grupo BRICS así como la Unión Euroasiática. Y están además los amigos iraníes, quienes también presentan iniciativas constructivas.
El país debe organizarse según el programa electoral únicamente en caso de necesidad urgente de regularización de la economía. Es por lo tanto necesario, como aconseja el presidente de Kazajstán Nursultán Nazarbayev, prepararse para enfrentar duras pruebas.
Así que hay mucho que hacer.
Adiós a los «socios occidentales»…
Ya basta de discusiones. Putin regresa a casa.
Y ahora… ¡manos a la obra!

jueves, 27 de noviembre de 2014

PERIODISTA MARK ANDERSON: “EL ACUERDO TRANSPACÍFICO (TPP) FUE IDEADO POR EL GRUPO BILDERBERG”

El periodista estadounidense Mark Anderson, sucesor del fallecido investigador Jim Tucker en la corresponsalía de American Free Press, aseguró que el polémico Acuerdo Transpacífico (TPP) firmado por Chile, Perú, Estados Unidos y Japón, fue ideado por el selecto Grupo Bilderberg.

En una conversación con el activista Luke Rudkowski de WeAreChange.org a las afueras del Hotel Marriot en Copenhague, Dinamarca, donde se realiza la conferencia número 60 de Bilderberg, Anderson dijo que el TPP "es un derivado de la Unión Asia-Pacífico sobre la que (Jim) Tucker escribió hace más de diez años".

El reportero explicó que el cónclave que reúne a representantes de los bancos, holdings empresariales, consorcios mediáticos, miembros de la realeza europea y autoridades políticas, quería formar "una Unión Asia-Pacífico para ir a la par con la Unión Europea y la Unión Norteamericana", y concentrar así el poder económico de las multinacionales.

"Algunas veces su arrogancia pasa por alto la dificultad (de concentrar el poder)", declaró Anderson.

El hambre de poder de las multinacionales impulsoras del Acuerdo Transpacífico quedó plasmado en una columna escrita en mayo de 2013 por el ex negociador jefe de Chile para el TPP, Rodrigo Contreras, quien pidió a los países latinoamericanos que tuvieran "una oposición firme ante las pretensiones de los países más ricos… y sus empresas".

Contreras llamó a "evitar límites al acceso del conocimiento disponible en Internet y no exacerbar la protección de la propiedad intelectual en la descarga de contenidos en línea", una preocupación que también ha sido puesta en el tapete por la ONG Derechos Digitales.

En agosto del año pasado, el canciller Alfredo Moreno asistió a la cumbre del Consejo de las Américas (Council of the Americas/Americas Society), una organización fundada en la década de 1960 por el banquero David Rockefeller, quien también ejerce como miembro directivo del Grupo Bilderberg  junto al ex secretario de Estado de EE.UU., Henry Kissinger.

Durante el evento realizado en el Hotel Sheraton de Santiago, reporteros de Verdad Ahora acordonaron al ministro con preguntas vinculadas al TPP. Moreno señaló que "como en todo tratado, hay costos y hay beneficios", reconociendo luego la existencia de una "claúsula de reserva" que impide revelar el contenido de las 

Vea las declaraciones del periodista Mark Anderson  

MOVIMIENTO CONDOR INFORMA -El Futuro Ordinario de OTAN

Sent: Tuesday, May 15, 2012 8:50 PM

 

                                             

 

MOVIMIENTO CÍVICO MILITAR CONDOR – PDNI

 

INFORMA:

 

 El Futuro Ordinario de OTAN

 

Por Robert D. Kaplan

May 9, 2012

 

Cualquier cosa que uno pensó sobre la intervención de Libia, los detalles constituyen un mal anuncio sobre OTAN. Como me dijo un proyectista de la Fuerza Aérea americana, "estaba como Blanca Nieve y los 27 enanos, todos en sus rodillas" los Estados Unidos son Blanca Nieves y los otros estados miembros de OTAN que son los enanos.

 

Las estadísticas que consideran justo cuánto los Estados Unidos tenían que ir solos en Libia --empujados por los británicos y franceses -- a pesar de la hoja de parra diplomática de "liderar desde atrás," están devastando por la alianza.

 

Casi todas las órdenes de operaciones individuales tenían una dirección americana. De docenas de países que toman parte, sólo a ocho fuerzas aéreas les fueron permitidas por sus ministerios de defensa dejar caer cualquier bomba. Muchos aparentemente sólo volaron salidas por el simbolismo de esto. Mientras la mayoría de los golpes aéreos se llevaron a cabo por aviones no-US, los Estados Unidos dirigieron el fin logístico de la guerra.

 

"Europa está militarmente muerta," me dijo un general americano. En 1980, los países europeos consideraron por 40 por ciento del gasto total de defensa de OTAN; ahora ellos consideran para 20 por ciento. La numerada fuerza aérea dentro de la fuerza aérea americana es más grande que el Ministerio británico de Defensa.

 

Los presupuestos del ejército de Europa Occidental están cayéndose, así como a sus fuerzas armadas no les son permitidas por políticos locales hacer mucho además de participar en ejercicios de ayuda humanitaria.

 

La fuerza de lo militar de un país finalmente descansa en la salud de la relación civil-militar dentro de su sociedad.

 

En los Estados Unidos, hay mucho debate así como tensión con respecto al papel apropiado de lo militar en una sociedad democrática. Pero a través de esto, los americanos están profundamente orgullosos de sus fuerzas armadas, incluso durante guerras que se han vuelto cenagales. Por la mayor parte, ése no es el caso en Europa Occidental, donde la profesión de los soldados se mira calladamente baja. (El Reino Unido, Francia y Dinamarca están entre las excepciones.)

 

Los europeos tienden a ver a sus propios miembros de las fuerzas armadas como sirvientes civiles en uniformes cómicos. La idea que es el ejército quien defiende sus libertades democráticas es algo que muchos europeos encuentran risible. Así, uno podría concluir que OTAN que comprende los ejércitos de los Estados Unidos y de la mayoría de los países en Europa, está terminada.

 

¿Por qué molestar con una alianza en qué la mayoría aplastante de sus miembros tiene ejércitos que van sin apoyo por sus propios públicos? ¿No es la intervención en Libia prueba que incluso en operaciones llamadas de OTAN, los Estados Unidos hacen el trabajo de los otros sin conseguir el crédito apropiado?

 

¿No hace Afganistán -- a pesar del baño de sangre por unos países como Canadá y Dinamarca -- constituye prueba que OTAN estrecha las acciones de los Estados Unidos principalmente sin darle apoyo apropiado del campo de batalla?

 

¿No era la prueba de Kosovo que OTAN es tan embarazosa en su burocracia que tardó muchas semanas para derrotar un régimen muy vulnerable en Serbia? Todo esto es verdad, pero también está al lado del punto.

 

Incluso durante la Guerra Fría, OTAN fue dominada totalmente por los Estados Unidos. Es más, los países europeos norteños siempre hicieron mucho más dentro de OTAN que sus vecinos del sur que, desde los años cincuenta a través de los años ochenta eran principalmente sobornados e intimidados de avanzar y estar callado. (Y cuando alguien protestó, como el primer ministro griego Andreas Papandreou lo hizo en los años ochenta, nadie de preocupó.) Pero porque OTAN no luchó guerras calientes durante la Guerra Fría, esta realidad incómoda fue disimulada.

 

Si una guerra caliente, convencional, hubiera hecho erupción en el corazón de Europa durante la Guerra Fría, los Estados Unidos habrían dominado abrumadoramente el esfuerzo Occidental.

 

Por supuesto, durante la Guerra Fría OTAN tenía un propósito central que le falta hoy: defender Europa Central contra las divisiones soviéticas.

 

La desaparición de ese propósito central debilita a OTAN inmensamente. Y el retiro de dos de las cuatro brigadas de combate americanas del Ejército de Europa para 2014 se debilitará lleva más, incluso con los despliegues de misiles en Europa Oriental. Pero eso no significa que la alianza no tiene ningún uso.

 

De hecho, lo mismo debilitamiento de la Unión europea debido a sus deudas hace a OTAN más crucial que en cualquier momento desde que cayó el Muro de Berlín -- crucial como agente estabilizador político dentro de la propia Europa. Sobre todo para Europa Oriental, OTAN sirve como un sello de aprobación para estos ex estados comunistas que se esfuerzan en obtener inversión extranjera y así impedir minarlos a Rusia.

 

La geografía todavía gobierna.

 

Rusia, debido a su propia historia de invasión desde Europa, todavía requiere de una fila de Estados tapones amistosos en Europa Oriental. Por consiguiente, Rusia hará todo que puede para minar estados al sur de Polonia a Bulgaria.

 

OTAN es un mecanismo político, diplomático y militar dirigido contra ese plan ruso. Es más, más esa Europa devana su crisis de deuda, mayor la posibilidad de incursiones geopolíticas hechas por Rusia, y así más pertinente se vuelve la OTAN.

 

OTAN también es pertinente acerca de la dirección geopolítica futura de Alemania. Tanto como OTAN exista y Alemania es un miembro y juega un sustancial rol político si no militar, entonces se disminuyen las oportunidades de que Alemania monte sobre un eje hacia una alianza con Rusia en años futuros.

 

Analíticamente, es un error asumir que simplemente porque una organización político-militar es ahora menos útil de lo que era hace un cuarto de siglo es inútil en total. OTAN tiene una burocracia, protocolos, inter-operabilidad entre los ejércitos miembros y toda forma de normas que operan procedimientos puntuales durante décadas que simplemente serían irresponsables de liberarse.

 

OTAN puede actuar fluidamente en emergencias humanitarias con que los públicos europeos están  cómodos y así puede reducir un poco la carga sobre los Estados Unidos. OTAN, como las Naciones Unidas en ocasiones, todavía mantiene cubierta diplomática de grados variantes para las acciones americanas. OTAN es la hegemonía americana sobre lo barato.

 

Imagine cuánto menos de un fiasco habría sido la Guerra de Irak se era esta una operación completa de OTAN, en lugar de una principalmente unilateral. Sin las organizaciones como OTAN y las Naciones Unidas, el poder americano está más solo en un mundo anárquico.

 

Aparte de los detalles mundanos de seguridad proporcionados por algunos países de OTAN en Afganistán, OTAN no va a combatir guerras calientes mucho mejor porque los públicos europeos Occidentales no está dejando que paguen el precio presupuestario de la vinculación de guerras caliente. En todo caso, los compromisos de la tierra son especialmente problemáticos para los ejércitos en las sociedades tendientes a pacifistas.

 

OTAN podría satisfacerse con suerte para las misiones de rescate aéreo y naval en África y puntos más allá. Pero OTAN se mantendrá viva para que pueda continuar sirviendo como vehículo para la coherencia política europea. La iniciativa "defensa inteligente" es un caso en punto, con que los países individuales coordinarán cada vez más sus políticas de adquisición de armas. Por ejemplo, los holandeses están disolviendo sus batallones de tanque y poniendo la confianza en unidades alemanas y otros para defender el territorio holandés. Con los ahorros, los holandeses están invirtiendo en radares de defensa de misiles balísticos para sus fragatas, una capacidad que beneficiará a todos los miembros de la alianza.

 

Aquéllos que por accidente empequeñecen OTAN asumen que Europa no enfrentará ninguna pesadilla geopolítica en su futuro. Pero esa asunción podría estar equivocada. Simplemente mire éstas revitalizadas configuraciones militares: un grupo de batalla Nórdico para incluir los estados bálticos y escandinavos así como Irlanda; y el Visegrad Group para incluir Polonia, Hungría, la República Checa y Eslovaquia. Éstos pueden parcialmente en algún día futuro reemplazar la OTAN; pero ellos podrían continuar clasificándose bajo el paraguas de OTAN.

 

Y ellos son todas respuestas a una Rusia militarmente poderosa que queda al este. Una Rusia más dinámica, un África Norte más caótica e inquietud continuada y subdesarrollo en el poderío de Balcanes, todos proponen desafíos para Europa. Si ellos lo hacen, OTAN proporcionará un hábil mecanismo de crear confianza. Los Estados Unidos necesitan OTAN para ayudar a organiza la defensa europea, precisamente para que Washington pueda enfocarse en el Medio Oriente y Asia. OTAN no es grande, pero de momento es bastante buena.

 

Secretaría de Comunicaciones - Secretaría de Prensa y Difusión

 

Movimiento Cívico-Militar CONDOR

 

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Vice Comodoro (R) (VGM) Lic. Horacio Ricciardelli - Presidente

 

 

martes, 25 de noviembre de 2014

Qué pretende la ONU con la globalización

En la medida en que la ONU, influenciada por la New Age, desarrolla una visión materialista, estrictamente evolucionista del hombre, desactiva la concepción realista que está subyacente en la «Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948».
Según esta visión materialista, el hombre, pura materia, es definitivamente incapaz de descubrir la verdad sobre sí mismo o sobre el sentido de su vida. De esta forma es reducido al agnosticismo de principio, al escepticismo y al relativismo moral. Los ¿por qué? no tienen sentido alguno; sólo importan los ¿cómo?
Los términos «mundialización» y «globalización» son hoy en día parte del vocabulario corriente. Ambos conceptos se utilizan indistintamente para indicar que, en escala mundial, los intercambios se multiplicaron rápidamente, lo que se hace evidente en los sectores científicos, técnicos y culturales. La multiplicación de intercambios se tornó posible gracias a sistemas de comunicación más rápidos y eficaces.
Dentro de este primer sentido corriente, los términos mundialización y globalización evocan la interdependencia de las sociedades humanas. Una crisis económica en los Estados Unidos, decisiones de la OPEP sobre el precio del petróleo, las tensiones entre palestinos e israelíes -para citar apenas algunos ejemplos- tienen repercusiones de carácter mundial. Nos vemos comprometidos, interpelados e incluso afectados por catástrofes que pasan lejos de nosotros, sentimos nuestra responsabilidad frente al hambre y la enfermedad en todo el mundo.
Las propias religiones dialogan intensamente. Inclusive dentro de la Iglesia católica, las comunicaciones se intensificaron.
Adquirimos así una aguda conciencia de que pertenecemos a la comunidad humana. En este primer sentido, habitual, hablamos de «integración». En lenguaje común se dice que «las distancias no cuentan más», que «los viajes aproximan a los hombres», que «el mundo se convirtió en una aldea».
El mundo tiende a una mayor unidad. En principio deberíamos alegrarnos. Es natural que la nueva situación lleve a que se consideren nuevas estructuras políticas y económicas que procuren brindar respuesta a nuevas necesidades. Sin embargo, ello no puede realizarse a cualquier precio y de cualquier manera (1).
Unificación política, integración económica
Desde hace algunos años, el sentido de las palabras mundialización y globalización se hizo un poco más preciso. Por mundialización, se entiende ahora, la tendencia que lleva a la organización de un único gobierno mundial. El acento se coloca sobre la dimensión política de la unificación del mundo. En su forma actual, tal tendencia fue desarrollada por diversas corrientes estudiadas por los internacionalistas (2). En esta línea de pensamiento basta citar dos ejemplos. El primer modelo remonta al final de los años 60 y es de autoría de Zbigniev Brzezinski (3). Según esta visión, Estados Unidos debe reformular su tradicional mesianismo y asumir la conducción mundial. Deben organizar las sociedades políticas particulares tomando en cuenta una tipología que las clasifica en tres categorías según su grado de desarrollo. La mundialización se define aquí a partir de un proyecto hegemónico con una disyuntiva esencial imponer la Pax americana o sumergirse en el caos.
Al final de los años ochenta surge otro proyecto mundialista, del cual Billy Brandt es uno de los principales artesanos. El Norte (desarrollado) y el Sur (en desarrollo) necesitan uno del otro; sus intereses son recíprocos. Resulta urgente tomar nuevas medidas internacionales para superar el abismo que los separa. Dichas iniciativas deben ser tomadas en el plano político; deben incidir prioritariamente sobre el sistema monetario, el desarme, el hambre. Según el «programa de supervivencia» del informe Brandt, es preciso crear «un mecanismo de vigilancia de alto nivel» que tendría por principal misión tornar a la ONU más eficaz, así como consolidar el consenso que la caracteriza (4). El concepto de mundialización que aparece aquí no se vincula de manera alguna a un proyecto hegemónico. Se sitúa en la tradición de la «internacional socialista». Sin duda, no se llega a recomendar la supresión de los Estados, pero la soberanía de estos debería limitarse y colocarse bajo el control de un poder mundial, si queremos garantizar la supervivencia de la humanidad.
Al mismo tiempo en que el término «mundialización» adquiere una connotación esencialmente política, la palabra globalización adquiere una connotación fundamentalmente económica. La multiplicación de los intercambios y la mejora de las comunicaciones internacionales estimulan a hablar de una integración de los agentes económicos a nivel mundial. Las diversas actividades económicas serían divididas entre los diferentes Estados o regiones. El trabajo sería dividido a unos les corresponderían, por ejemplo, las tareas de extracción, a otros, aquellas de transformación. Finalmente, en la cúspide del sistema de toma de decisiones, se encontrarían aquellos avocados a las tareas de producción tecnológica y de coordinación mundial. Dicha visión de la globalización es francamente liberal. Sin embargo, con una cierta reserva aunque sean preconizadas de manera amplia la libre circulación de bienes y capitales, lo mismo no se da con respecto a la libre circulación de personas (5).
Globalización y holismo
En los documentos recientes de la ONU, el tema de la globalización surge con más frecuencia que el de la mundialización, no obstante ambos conceptos no son contradictorios ni compiten entre sí.
La ONU incorpora las concepciones corrientes que acabamos de mencionar. Sin embargo, aprovecha la percepción favorable a la actual concepción de la globalización para someter esa palabra a una alteración semántica. La globalización es reinterpretada a la luz de una nueva visión del mundo y del lugar del hombre en el mundo. Esta nueva visión se denomina «holismo». Esta palabra, de origen griego, significa que el mundo constituye un todo, dotado de más realidad y más valor que las partes que lo componen. En ese todo, el surgimiento del hombre no es más que un avatar en la evolución de la materia. El destino inexorable del hombre es la muerte, desaparecer en la Madre-Tierra, de donde nació.
El gran todo, llamémoslo así para simplificar, la Madre-Tierra, o Gaia, trasciende por lo tanto al hombre. Este debe doblarse a los imperativos de la ecología, a las conveniencias de la Naturaleza. La persona no solamente debe aceptar no destacarse más en el medio ambiente; sino que debe también aceptar no ser más el centro del mundo. Según dicha lectura, la ley «natural» no es más que aquella escrita en su inteligencia y en su corazón; es la ley implacable y violenta que la Naturaleza impone al hombre. La vulgata ecológica presenta al hombre como un predador, y como toda población de predadores, la población humana debe, de acuerdo con esta concepción, ser contenida dentro de los límites de un desarrollo sustentable. La persona, por lo tanto, no sólo debe aceptar sacrificarse hoy a los imperativos de Madre-Gaia, sino que también debe aceptar sacrificarse a los imperativos de los tiempos venideros.
La «Carta de la Tierra»
La ONU está en proceso de elaborar un documento muy importante sistematizando esa interpretación holística de la globalización. Se trata de la «Carta de la Tierra», de la cual innumerables borradores ya fueron divulgados y cuya redacción se encuentra en fase final. Dicho documento sería invocado no sólo para superar a la «Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948», sino también, según algunos, para reemplazar al propio Decálogo. Veamos, a título de ejemplo, algunos extractos de dicha Carta:
"Nos encontramos en un momento crítico de la historia de la Tierra, el momento de escoger su destino... Debemos unirnos para fundar una sociedad global durable, fundada en el respeto a la naturaleza, los derechos humanos universales, la justicia económica y la cultura de la paz..."
"La humanidad es parte de un vasto universo evolutivo... El medio ambiente global, con sus recursos finitos, es una preocupación común a todos los pueblos. La protección de la vitalidad, de la diversidad y de la belleza de la Tierra es un deber sagrado..."
"Un aumento sin precedentes de la población humana sobrecargó los sistemas económicos y sociales..."
"En consecuencia, nuestra opción es formar una sociedad global para cuidar de la Tierra y cuidarnos los unos a los otros o exponernos al riesgo de destruirnos a nosotros mismos y destruir la diversidad de vida..."
"Precisamos con urgencia de una visión compartida respecto de los valores básicos que ofrezcan un fundamento ético a la comunidad mundial emergente..."
Las religiones y el globalismo
Para consolidar dicha visión holística del globalismo, deben ser aplanados algunos obstáculos y elaborados ciertos instrumentos.
Las religiones en general, y en primer lugar la religión católica, figuran entre los obstáculos que se deben neutralizar. Fue con ese objetivo que se organizó, dentro del marco de las celebraciones del milenio en septiembre del 2000, la Cumbre de líderes espirituales y religiosos. Se busca lanzar la «Iniciativa unida de las religiones» que tiene entre sus objetivos velar por la salud de la Tierra y de todos los seres vivos. Fuertemente influenciado por la New Age, dicho proyecto apunta a la creación de una nueva religión mundial única, lo que implicaría inmediatamente la prohibición a todas las otras religiones de hacer proselitismo. Según la ONU, la globalización no debe envolver apenas las esferas de la política, de la economía, del derecho; debe envolver el alma global. Representando a la Santa Sede, el Cardenal Arinze no aceptó firmar el documento final, que colocaba a todas las religiones en un mismo pie de igualdad (6).
El pacto económico mundial
Entre los numerosos instrumentos elaborados por la ONU respecto de la globalización, merece ser mencionado aquí el «Pacto mundial». En su discurso de apertura al Forum del Milenio, el Sr. Kofi Annan retomó la invitación que dirigiera en 1999 al Forum económico de Davos. Proponía «la adhesión a ciertos valores esenciales en los ámbitos de las normas de trabajo, de los derechos humanos y del medio ambiente». El Secretario General garantizaba que de esa manera se reducirían los efectos negativos de la globalización. Más precisamente, según Annan, para superar el abismo entre el Norte y el Sur, la ONU debería hacer un amplio llamado al sector privado. Se procuraba obtener la adhesión a ese pacto de un gran número de actores económicos y sociales compañías, hombres de negocios, sindicatos, Organizaciones de la sociedad civil.
Dicho «Global Compact», o «Pacto mundial», sería una necesidad para regular los mercados mundiales, para ampliar el acceso a las tecnologías vitales, para distribuir la información y el saber, para divulgar los cuidados básicos en materia de salud, etc. Dicho pacto ya recibió numerosos apoyos, entre otros, de la Shell, de Ted Turner, propietario de la CNN, de Bill Gates e incluso de numerosos sindicatos internacionales.
El «Pacto mundial» suscita, es obvio, grandes interrogantes. ¿Será que podremos contar con las grandes compañías mundiales para resolver los problemas que ellas hubieran podido contribuir a resolver hace mucho tiempo si lo hubiesen deseado? ¿La multiplicación de los intercambios económicos internacionales justifica la instauración progresiva de una autoridad centralizada, llamada a regir la actividad económica mundial? ¿De qué libertad gozarán las organizaciones sindicales si las legislaciones laborales, incorporadas al derecho internacional, deben someterse a los «imperativos» económicos «globales»? ¿Qué poder de intervención tendrán los gobiernos de los Estados soberanos para actuar en nombre de la justicia, en las cuestiones económicas, monetarias y sociales? Aún más grave a la luz de la precariedad financiera de la ONU, ¿no se corre el riesgo de que dicha organización sea víctima de una tentativa de compra por parte de un consorcio de grandes compañías mundiales?
Un proyecto político servido por el derecho
Sin embargo, es en el plano político y jurídico que el proyecto onusiano de la globalización se hace más inquietante. En la medida en que la ONU, influenciada por la New Age, desarrolla una visión materialista, estrictamente evolucionista del hombre, desactiva la concepción realista que está subyacente en la «Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948». Según esta visión materialista, el hombre, pura materia, es definitivamente incapaz de descubrir la verdad sobre sí mismo o sobre el sentido de su vida. De esta forma es reducido al agnosticismo de principio, al escepticismo y al relativismo moral. Los ¿por qué? no tienen sentido alguno; sólo importan los ¿cómo?
La «Declaración» de 1948 presentaba la prodigiosa originalidad de fundar las nuevas relaciones internacionales en la extensión universal de los derechos humanos. Tal debería ser el fundamento de la paz y del desarrollo. Tal debería ser la base legitimando la existencia y justificando la misión de la ONU. El orden mundial debería ser edificado sobre verdades fundadoras, reconocidas por todos, protegidas y promovidas progresivamente a través de la legislación de todos los Estados.
La ONU hoy desactivó esas referencias fundadoras. Hoy los derechos humanos no están más fundados en una verdad que se impone a todos y es por todos libremente reconocida la igual dignidad de todos los hombres. De aquí en adelante los derechos humanos son el resultado de procedimientos consensuales. Se argumenta que no somos capaces de alcanzar la verdad respecto de la persona, y que inclusive dicha verdad no es accesible o no existe. Debemos entonces entrar en acuerdo, y decidir, por un acto de pura voluntad, cuál es la conducta justa, ya que las necesidades de acción nos apremian. Pero no decidiremos refiriéndonos a valores que se nos imponen por la simple fuerza de su verdad. Vamos a comprometernos en un procedimiento de discusión y, después de escuchar la opinión de cada uno, adoptaremos una decisión. Esta decisión será considerada justa porque es el resultado efectivo del procedimiento consensual. Se reconoce aquí la influencia de John Rawls.
Los «nuevos derechos humanos», según la ONU actual, surgirán a partir de procedimientos consensuales que pueden ser reactivados indefinidamente. No son más la expresión de una verdad inherente a la persona; son la expresión de la voluntad de aquellos que deciden. De aquí en adelante, mediante tal procedimiento, cualquier cosa podrá ser presentada como «nuevo derecho» de la persona derecho a uniones sexuales diversas, al repudio, a hogares monoparentales, a la eutanasia, mientras se aguarda el infanticidio, ya practicado, la eliminación de deficientes físicos, los programas eugenésicos, etc. Es por dicha razón que en las asambleas internacionales organizadas por la ONU, los funcionarios de esta organización se empeñan en llegar al consenso. De hecho, una vez adquirido, el consenso es invocado para hacer que se adopten convenciones internacionales que adquieren fuerza de ley en los Estados que las ratifican.
Un sistema de derecho internacional positivo
Ese es el núcleo del problema colocado por la globalización según la ONU. A través de sus convenciones o de sus tratados normativos, esta organización está dispuesta a articular un sistema de derecho supra–estatal, puramente positivo, que lleva una fuerte influencia de Kelsen (7). El objeto del derecho no es más la justicia sino la ley. Una tendencia fundamental se observa cada vez más las normas de los derechos estatales no son válidas si no son validadas por el derecho supra-estatal. Como Kelsen anticipara en su célebre Teoría pura, el poder de la ONU se concentra de manera piramidal. Todos, individuos o Estados deben obedecer la norma fundamental surgida de la voluntad de aquellos que definen el derecho internacional. Dicho derecho internacional puramente positivo, libre de toda referencia a la declaración de 1948, es el instrumento utilizado por la ONU para imponer al mundo la visión de la globalización que debería permitirle colocarse como superestado.
Un tribunal penal internacional
Al controlar el derecho -colocándose, de manera definitiva, como la única fuente del derecho y pudiendo a todo momento verificar si ese derecho es respetado por las instancias ejecutivas-, la ONU entroniza un sistema de pensamiento único. Se constituye entonces un tribunal tallado para su sed de poder. De esta manera, crímenes contra los «nuevos derechos» del hombre podrían ser juzgados por la Corte Penal Internacional, fundada en Roma en 1998. Por ejemplo, en el caso en que el aborto no fuera legalizado en un determinado Estado, este último podría ser excluido de la «sociedad global»; en el caso en que un grupo religioso se opusiese a la homosexualidad, o a la eutanasia, dicho grupo podría ser condenado por la Corte Penal Internacional por atentar contra los «nuevos derechos humanos».
La «gobernancia» global
Estamos, por lo tanto, frente a un proyecto gigantesco, que ambiciona realizar la utopía de Kelsen, con el objeto de «legitimar» y montar un gobierno mundial único, en el cual las agencias de la ONU podrían transformarse en ministerios. Es urgente -nos aseguran- crear un nuevo orden mundial, político y legal, y es preciso apurarse para encontrar los fondos para ejecutar el proyecto.
Dicha gobernancia mundial ya fue desarrollada en el informe del PNUD de 1994. El texto, escrito por Jean Tinbergen, premio Nobel de economía (1969), evidencia ser un documento encomendado por y para la ONU. Citamos a continuación algunos extractos (8). Los problemas de la humanidad ya no pueden ser más resueltos por los gobiernos nacionales. De lo que necesitamos es de un gobierno mundial.
La mejor manera de conseguirlo es reforzar el sistema de las Naciones Unidas. En ciertos casos eso significaría la necesidad de cambiar el papel de las agencias de las Naciones Unidas, que de consultivas pasarían a ser ejecutivas. Así, por ejemplo, la FAO se transformaría en el Ministerio Mundial de la Agricultura; UNIDO se tornaría en el Ministerio Mundial de la Industria, e ILO en el Ministerio Mundial de Asuntos Sociales.
En otros casos, serían necesarias instituciones completamente nuevas. Estas podrían incluir, por ejemplo una Policía Mundial permanente que podría citar naciones a comparecer delante de la Corte Internacional de Justicia, o delante de otras Cortes especialmente creadas. Si dichas naciones no respetan las decisiones de la Corte, sería posible aplicar sanciones, tanto militares como no militares.
Sin duda, cuando cumplen bien su papel, los Estados protegen a sus ciudadanos, se esfuerzan en hacer respetar los derechos del hombre y utilizan para ese fin los recursos apropiados.
Actualmente, en los ambientes de la ONU, la destrucción de las naciones aparece como indispensable para alcanzar el objetivo de extinguir definitivamente la concepción antropocéntrica de los derechos humanos. Eliminando ese cuerpo intermediario que es el Estado nacional, además de debilitar la sociedad civil, se eliminaría la subsidiaridad pues sería constituido un Estado centralizado. El camino estaría abierto para la llegada de los tecnócratas globalizantes y otros aspirantes a la «gobernancia» mundial.
Reafirmar el principio de subsidiaridad
En efecto, el derecho internacional positivo es el instrumento utilizado por la ONU para organizar la sociedad mundial global. Bajo el disfraz de la globalización, la ONU organiza en su beneficio la «gobernancia» mundial. Bajo el disfraz de «responsabilidad compartida», ella invita a los Estados a limitar su justa soberanía. La ONU globaliza presentándose cada vez más como un superestado mundial. Tiende a gobernar todas las dimensiones de la vida, del pensamiento y de las actividades humanas, ejerciendo un control cada vez más centralizado de la información, del conocimiento y de las técnicas; de la alimentación, de la salud y de las poblaciones; de los recursos del suelo y del subsuelo; del comercio mundial y de las organizaciones sindicales; en fin y sobre todo de la política y del derecho. Exaltando el culto neopagano a la Madre–Tierra, priva al hombre del lugar central que le reconocen las grandes tradiciones filosóficas, jurídicas, políticas y religiosas.
Delante de esta globalización construida sobre cimientos de arena, es preciso reafirmar la necesidad y la urgencia de fundar la sociedad internacional en el reconocimiento de la igual dignidad de todas las personas. El sistema jurídico que predomina en la ONU torna dicho reconocimiento estrictamente imposible, pues hace que el derecho y los derechos del hombre surjan de determinaciones voluntarias. Es preciso, por lo tanto, reafirmar la primacía del principio de subsidiaridad tal como debe ser correctamente comprendido. Esto significa que las organizaciones internacionales no pueden expoliar a los Estados, ni a los cuerpos intermedios ni en particular a la familia, de sus competencias naturales y de sus derechos, sino que, al contrario, deben ayudar a ejercerlos.
La Iglesia no puede dejar de oponerse a dicha globalización, que implica una concentración de poder que exhala totalitarismo. Delante de una «globalización» imposible, que la ONU se esmera en imponer alegando un «consenso» siempre precario, la Iglesia debe aparecer, semejante a Cristo, como señal de división (9) No puede endosar ni una «unidad» ni una «universalidad» que estuvieran encima de las voluntades subjetivas de los individuos o impuestas por alguna instancia pública o privada. Frente al surgimiento de un nuevo Leviatán, no podemos permanecer callados ni inactivos ni indiferentes.
NOTAS
(1) Para una discusión más amplia de los temas abordados en esta comunicación, referirse a nuestro libro La face cachée de l"ONU, Paris, Editions Le Sarment/Fayard, 2000.
(2) Ver a ese propósito, HARDT Michael y NEGRI Antonio, Empire, Cambridge, Massachussets, Harvard University Press, 2000.
(3) BRZEZINSKI Zbigniev, Between two ages. America"s Role in the Technetronic Era, Harmondswot, Penguin Book Ltd., 1970.
(4) Cfr. North–South A Programme for Survival, Londres, Pan Books World Affairs, 1980, especialmente el capítulo 16, págs. 257–266.
(5) Entre los primeros teóricos modernos de esa concepción, podemos mencionar Francisco de Vitoria (con su interpretación de la destinación universal de los bienes) y Hugo Grotius (con su doctrina de la libertad de navegación).
(6) Fue en esa ocasión que la Congregación para la Doctrina de la Fe publicó su declaración Dominus Iesus.
(7) Cfr. KELSEN Hans, Théorie pure du droit, traducción para el francés de Charles Eisennman, Paris, LGDJ, 1999.
(8) Dicho texto se encuentra en Human Development Report 1994, publicado por el PNUD, New York Oxford, 1991, la cita está en la pág. 88.
(9) Cfr. Lc 2, 33s; 12, 51–53; 21, 12–19; Mt 10, 34–36; 23; 31s; Jn 1, 6; 1 Jn 3, 22–4, 6.
Traducción Doctora Beatriz de Gobbi.
Publicado por el Instituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana [http//www.imdosoc.org.mx]
(*) Michel Schooyans es profesor emérito de la Universidad de Lovaina, miembro de la Academia Pontificia de Ciencias Sociales, consultor del Pontificio Consejo Justicia y Paz y del Pontificio Consejo para la Familia.
Autor: Mons. Michel Schooyans- Fecha: 2008-06-19

lunes, 24 de noviembre de 2014

EL REINO UNIDO ES UN “PELIGRO PARA EL MUNDO”, DENUNCIA EX EMBAJADOR INGLÉS

EL MUNDO REAL DESCRITO POR UN EMBAJADOR Este tipo de comentario nunca serán publicados por los medios canallas, ni comentados por los mercenarios de aquellos que dicen hacer oposición en Venezuela, que claman por el mundo la intervención extranjera, supuestamente para salvarnos de la falta de libertad de expresión o mejor dicho de satanización y la preservación de la propiedad privada de especuladores, bachaqueros y conspiradores contra la economía de la Nación
 
craigmurray

El Reino Unido es un peligro para el mundo, dijo el ex embajador británico en Uzbekistán, Craig Murray.

"El gobierno británico es profundamente inmoral. No les importa cuántas personas matan en el extranjero si eso los hace avanzar. Cualquiera que vote No (a la independencia escocesa) está votando para apoyar a un estado patológico que es un peligro en el mundo, un estado delincuente y preparado para ir a la guerra con el propósito de enriquecer a unas cuantas personas", dijo Murray en un discurso en vísperas del histórico voto por la independencia escocesa que ocurrirá en tres semanas.

En una reunión pública sostenida en St. Andrews el ex diplomático afirmó que las acciones que presenció desde su antiguo puesto le hicieron cambiar su "perspectiva del mundo", razón por la que ahora es "imposible estar orgulloso del Reino Unido".

"Creo que es imposible estar orgulloso del Reino Unido. Creo que cuando invadimos Irak le hicimos a Naciones Unidas lo que Hitler y Mussolini le hicieron a la Liga de las Naciones", agregó Murray.

"Si miramos a Libia es un desastre, ahora que lo bombardeamos y matamos a 15 mil personas cuando la OTAN bombardeó Sirte, algo que nadie les dijo en la BBC. ¿Lo hicimos mejorar? No. (…) He visto las cosas desde adentro y las intervenciones de la Unión Europea en el extranjero son siempre por recursos. Es tan corrupto como otros han indicado", dijo el ex embajador británico.

Murray, quien es miembro de "English for independence", un grupo de residentes ingleses que vive en Escocia y respalda la independencia escocesa, señaló que si bien estuvo alguna vez orgulloso de ser británico, la participación del Reino Unido en torturas y la invasión de Irak alteró su fidelidad.

"Fui diplomático británico por 20 años. Siempre fui muy patriota por ser británico y estaba muy orgulloso", afirmó. "Cuando me convertí en embajador de Inglaterra y salí por primera vez en mi vehículo con la bandera de la Unión (Reino Unido) flameando en el frente, tenía un nudo en la garganta. Fue un momento de orgullo para mí. Sólo seis meses después descubrí que en el país donde era embajador, tanto nosotros como los estadounidenses enviaban gente para que fuera torturada. Algunos fueron torturados hasta la muerte", agregó Murray.

"Como se habrán imaginado, mi perspectiva del mundo cambió. Fue al mismo tiempo, un mes después, que invadimos Irak en contra de la voluntad del Consejo de Seguridad. No sólo sin el permiso del Consejo de Seguridad, sino que con el pleno conocimiento de que si hubiéramos ido al Consejo de Seguridad éste habría votado en contra", continuó.

"Sé con seguridad – ya que solía ser el jefe de la unidad del Ministerio de Asuntos Exteriores y la Commonwealth que monitoreó las armas de destrucción masiva iraquíes – que ellos sabían que no había ninguna. No fue un error, fue una mentira", concluyó Murray.

El ex secretario general de la OTAN, Lord George Robertson, advirtió que la independencia de Escocia sería un "cataclismo" para el mundo.

Robertson, un ex primer ministro británico, dijo ante una audiencia en EE. UU. que "las voces más fuertes en favor del quiebre de Gran Bretaña vendrán de nuestros adversarios y enemigos. Que el segundo poder militar de occidente se divida este año sería un cataclismo en términos geopolíticos".

Los votantes deberán contestar si Escocia debe ser un país independiente el próximo 18 de septiembre.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Video | Leopoldo López anunció La Salida en EEUU

 
Unidad de investigación.- Aunque el dirigente de la derecha Leopoldo López habló en Venezuela de "La Salida" en enero de este año, su propuesta parece tener un origen anterior. El coordinador nacional de Voluntad Popular (VP), se refirió a "La Salida" en el restaurante El Arepazo, ubicado en El Doral, estado de Florida, durante una asamblea realizada por la Fundación Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (Veppex) el 31 de octubre de 2013.

Así lo revela un video subido a la red Youtube por esta última organización el 3 de noviembre de 2013.

"Si hemos dicho que nos robaron las elecciones, si concluimos que los poderes públicos están secuestrados, sí sabemos que no se cumple con ninguna de las características de tener un sistema democrático, pues obviamente nosotros no podemos asumir la actitud propia de un sistema democrático que sería pierdo las elecciones, al perder las elecciones reconozco, me preparo para las próximas elecciones, critico constructivamente o destructivamente al que esta gobernando, me preparo para ganar las próximas elecciones y ese es el ciclo. Eso no es lo que puede estar planteado en Venezuela, porque sí el diágnostico es que no tenemos democracia, pues la respuesta tiene que ser, entonces tenemos que adelantar la salida del gobierno" expresó López.

López agregó: "Yo quiero venir a comunicarles a ustedes que yo estoy absolutamente convencido, y no soy yo sino somos millones de venezolanos, estamos absolutamente convencido de que Nicolás Maduro tiene que salir antes que tarde del gobierno de Venezuela. Nicolás Maduro y todos los que lo acompañan".

El video que fue subido a Youtube está acompañado del siguiente mensaje: "Veppex. Presenta encuentro con el líder fundador de Voluntad Popular, Leopoldo López, acto realizado en El Arepazo original en El Doral Florida el 31 de Octubre (...)".

¿Cómo es La Salida? Durante su intervención Leopoldo López se refirió a cómo sería La Salida.

"La Constitución plantea la salida (...), hay cinco vehículos que ofrece la Constitución, el primero de ellos la renuncia, el segundo el revocatorio, el tercero la enmienda, el cuarto la reforma, el quinto la Asamblea Constituyente (...) ahora, qué tienen todos ellos en común, qué tienen todos estos vehículos en común, el pueblo".

Más adelante, el ex miembro del partido Primero Justicia destaca la importancia que significaba para la oposición ganar las elecciones municipales que se efectuaron el 8 de diciembre de 2013. "Aquí hay una elección a dos niveles, la elección de los alcaldes y de los concejales, y el examen nacional de donde está la mayoría (...). Yo no tengo dudas de que la mayoría está con los venezolanos que quieren cambio".

En esa oportunidad López dijo: "Porque el 8 de diciembre teniendo la mayoría, tenemos que saber interpretarla (...) Nosotros con la mayoría del voto popular tenemos que avanzar hacia la consolidación de una salida (...) con los vehículos que ofrece la Constitución".

Instigación pública. A López Mendoza el Ministerio Público le sigue un juicio por el delito de determinación en incendio y daños, así como por instigación pública y asociación para delinquir, luego de los violentos sucesos que se registraron en Caracas el pasado 12 de febrero, denominados guarimbas. Estos actos violentos de calle realizados en varios estados del país entre febrero y junio de 2014, contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro, dejaron saldo de 40 fallecidos, centenares de heridos y daños a las propiedades públicas y privadas.